Muchas culturas a lo largo de los años marcaron historia por la consolidación de sus pueblos, unos a través del campo militar, otros a través de la demagogia política y otros a través de su desarrollo económico. Todas ellas con el propósito de llevar a sus pueblos a una mejor condición de vida que los identifique como pueblos victoriosos en medio de condiciones adversas.
Pereira, ubicada en el eje cafetero colombiano, ha vivido durante ya más de 10 años una transformación renovadora consecuencia del avivamiento presente en esta tierra. Este mover sobrenatural de Dios ha cambiado estructuras mentales, religiosas y económicas de maneras sorprendentes, llevando hogares destruidos a una nueva unión, rescatando al drogadicto y a la prostituta, dando una verdadera esperanza a la condición del hombre y renovando los valores perdidos en una sociedad plagada por el libertinaje y el amor al dinero. Todo esto ha logrado convertir esta ciudad en una tierra de bendición y avivamiento.
La labor ardua de la Asociación Evangelística Pablo Portela, representada en esta ciudad por la comunidad cristiana Misión de Restauración y Avivamiento a las naciones hoy se ha levantado como una muralla para la ciudad de Pereira, siendo su labor uno de los principales eslabones de esta transformación. Muralla que ha traído protección, unión y visión al pueblo cafetero bajo los principios bíblicos de amor, respeto y temor de Dios.